TEMA
2026 LOS GLACIARES
En 2026, esta fecha busca sensibilizar sobre la rápida
desaparición de los glaciares y su papel crucial como fuentes de agua dulce.
Objetivo: Promover la conservación de los glaciares,
la nieve y el hielo, que son fundamentales para el sistema climático y el ciclo
hidrológico mundial.
Importancia: Los glaciares suministran agua dulce
esencial para la agricultura, el consumo humano y el equilibrio ecosistémico, y
su derretimiento contribuye al aumento del nivel del mar.
EL
DESHIELO DE LOS GLACIARES EN EL MUNDO
-
El deshielo acelerado de los glaciares por el calentamiento global.
-
Glaciares que se convierten en lagos
Nota: Revisar
el devastador alud del 26 de agosto en la frontera entre Nepal y China
Los
glaciares del mundo se derriten a un ritmo récord, con una pérdida de masa que
se ha acelerado un 36% en la última década. Estudios recientes (2025) indican
que la mayoría de los glaciares de montaña están condenados, con una extinción
máxima esperada a mediados de siglo y un posible colapso casi total en 10 años,
si persiste el calentamiento.
¿Qué
son los glaciares?
Los
glaciares son grandes masas de hielo en movimiento originados cuando la nieve
acumulada en lugares fríos se compacta y recristaliza. Hay dos tipos, los
glaciares de montaña y los glaciares polares, y pueden encontrarse tanto en
climas polares como templados e incluso tropicales. Se estima que cubren el 10%
de la superficie terrestre y acumulan casi el 70% del agua dulce del planeta.
LOS
GLACIARES son esenciales para el ecosistema de la Tierra, actúan como reservas
de agua dulce e indicadores de la salud del planeta. Regulan los niveles del
mar y apoyan la biodiversidad.
Cada
vez aumenta más el deshielo de los glaciares
Los
científicos alertan que los glaciares llevan más de medio siglo retrocediendo y
en los últimos años su derretimiento se ha precipitado.
Desde 1961
se han perdido más de 9,6 billones de toneladas de hielo glacial en el mundo
Entre los
años 2000 y 2011 los glaciares perdieron un promedio de 231.000 millones de
toneladas anuales.
El estudio
de WGMS publicado por la revista Nature afirma que en la última década los
glaciares se han derretido un 36% más rápido, y que entre 2021 y 2022 se ha
producido una pérdida masiva de glaciares de montaña, superando en un 20% la
década anterior. Esto ha llevado a que más de 200.000 glaciares en todo el
mundo hayan sufrido pérdidas casi irreversibles de su masa, y los científicos
alertan de que al menos la mitad de estos glaciares podrían desaparecer para el
año 2100.
En el
periodo que va desde 2012 a 2023 esa media se incrementó hasta los 314.000
millones de toneladas por año, según un estudio internacional liderado por el
Servicio Mundial de Monitoreo de Glaciares (WGMS). El año 2023 marca el récord
de pérdida de masa glaciar, con 600 gigatoneladas.
Este
incremento súbito de la pérdida de hielo en los glaciares, es debido a la
intensificación de los efectos del cambio climático, que acarrea temperaturas
globales cada vez más altas, y está provocando que las toneladas de hielo que
se pierden cada año en los glaciares equivalgan más o menos a la cantidad de
agua utilizada anualmente por toda la población mundial.
Además, ya
hay dos países, Venezuela y Eslovenia, que han perdido completamente sus
glaciares, por efectos del calentamiento global.
También la
Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha analizado este fenómeno, y sus
conclusiones coinciden. Aunque los glaciares de Suiza y los Alpes europeos son
los más afectados, ya que desde el 2000 han perdido el 39% de su masa, se trata
de un fenómeno global. De hecho, aunque durante años se pensaba que los
glaciares asiáticos no sufrían de manera acusada esta evolución, los últimos
datos de las masas de hielo de China y el Himalaya confirman que también en el
continente asiático el deshielo de los glaciares se ha acelerado.
La situación
en los polos es incluso más preocupante, ya que las temperaturas de la
superficie en el Ártico han aumentado hasta cuatro veces más que el promedio
mundial en los últimos cuarenta años. Por ello, la capa de hielo de Groenlandia
desaparece a un ritmo acelerado, y ocurre lo mismo con la Antártida.
Además, los
glaciares que se encuentran sobre la superficie del mar se están reduciendo más
del 10% cada 10 años, lo que, lastra su efecto de enfriamiento de los polos,
afectando a los patrones de las corrientes oceánicas. De hecho, se calcula que
el 95% del hielo más antiguo y grueso del Ártico ya ha desaparecido.
Consecuencias
de la pérdida de masa glaciar
Si bien las
causas de este fenómeno son bien conocidas, no lo son tanto los efectos
negativos que puede acarrear. El calentamiento global provocado por las
emisiones y el aumento de la temperatura del mar son las claves que explican el
deshielo de los glaciares. El hecho de que los océanos absorben el 90% del
calor terrestre colabora con la mitigación de la temperatura atmosférica, pero
a su vez impulsa el deshielo de los glaciares marinos.
Las consecuencias
del derretimiento de estas masas de hielo van desde el aumento del nivel del
mar, hasta la reducción de la reserva de agua dulce, pasando por las
alteraciones climáticas y la pérdida de biodiversidad.
Se calcula
que la pérdida de masa de hielo glaciar actual representa una contribución de
entre el 25 al 30% del aumento del nivel del mar, y en lo que llevamos de siglo
el derretimiento de los glaciares de montaña provocó un aumento del nivel
global del mar de 18 milímetros, con una tasa de cambio anual promedio de 0,75
mm por año. No se trata de una cifre despreciable, ya que el Servicio Mundial
de Monitoreo de Glaciares estima que cada milímetro de aumento en el nivel del
mar incide en que más de 300.000 personas se vean expuestas a inundaciones cada
año. De hecho, un informe científico afirma que la subida del nivel del mar
puede poner en riesgo a más de 300 millones de personas en 2050.
Otro de los
efectos preocupantes es la pérdida de agua dulce, ya que en nuestro planeta el
97,5% del agua es salada y tan solo el 2,5% es agua dulce, de la cual el 70% se
almacena en los glaciares. Se calcula que aproximadamente 2.000 millones de
personas dependen del agua de origen glaciar en todo el mundo, sobre todo en
Asia Central y las zonas meridionales de los Andes, donde muchas comunidades
cuentan con estos recursos para el suministro de agua, especialmente durante
las estaciones secas y cálidas. Además, la reducción de estas masas de hielo
también afecta al volumen de agua de riego y el destinado para la generación de
energía hidroeléctrica.
Por otro
lado, el deshielo de los glaciares intensifica los eventos climáticos extremos,
ya que incide en la ralentización de las corrientes oceánicas y en los patrones
del clima mundial. Además, puede provocar inundaciones repentinas, sequías
prolongadas, deslizamientos de tierra o avalanchas. En concreto, ya se han
registrado desastres naturales en regiones de alta montaña, que han afectado a
la seguridad de la población y han alterado el equilibrio ecológico de las
zonas afectadas. Por ello, la OMM ha solicitado que se aumente la inversión en
sistemas de vigilancia y previsión glaciar.
Por último,
la disminución de los glaciares acarrea la alteración de los ecosistemas y la
pérdida de hábitats naturales, que afecta a numerosas especies animales.
Además, el deshielo incide sobre los ciclos hidrológicos en múltiples regiones
del planeta, ya que el agua que generan en su derretimiento incrementa el flujo
de agua en ríos y lagos, o inunda zonas secas. Otra consecuencia impredecible
es la posibilidad de que con el deshielo de aguas con una antigüedad muy alta
se pudieran liberar decenas de miles de toneladas de bacterias desconocidas.
NASA Earth
Observatory Imagen de satélite en color natural del margen del glaciar
Matusevich en la Antártida Oriental. (archivo)
El fin de
los hielos eternos: Muchos glaciares retroceden en un proceso irreversible
Junto con
las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, los glaciares albergan cerca
del 70% de las reservas mundiales de agua dulce. Son indicadores sorprendentes
del cambio climático, ya que suelen permanecer del mismo tamaño en un clima
estable.
Pero, con el
aumento de las temperaturas y el calentamiento global provocado por el cambio
climático inducido por el hombre, se están derritiendo a una velocidad sin
precedentes, dijo Sulagna Mishra, funcionario científico de la Organización
Meteorológica Mundial (OMM)*.
* La OMM
(Organización Meteorológica Mundial) es un organismo especializado de las
Naciones Unidas que actúa como la voz autorizada del sistema de la ONU sobre el
estado y el comportamiento de la atmósfera terrestre.
Cientos
de millones de medios de subsistencia en peligro
El año
pasado, los glaciares de Escandinavia, el archipiélago noruego de Svalbard y el
norte de Asia experimentaron la mayor pérdida anual de masa total jamás
registrada. Los glaciólogos determinan el estado de un glaciar midiendo cuánta
nieve cae sobre él y cuánto se derrite cada año, según el Servicio Mundial de
Vigilancia de Glaciares (WGMS) de la Universidad de Zúrich, socio de la ONU.
Retroceso
irreversible
Grandes
masas de hielo perenne están desapareciendo rápidamente, y en cinco de los
últimos seis años se ha registrado el retroceso más rápido de glaciares jamás
registrado, según la OMM.
El período
comprendido entre 2022 y 2024 también experimentó la mayor pérdida trienal de
la historia.
«Estamos
asistiendo a un cambio sin precedentes en los glaciares», que en muchos casos
puede ser irreversible
Glaciares
tropicales
Ninguna
región del mundo está a salvo, incluidos los glaciares a gran altitud situados
en los trópicos. Por ejemplo, en Perú han retrocedido un 40%.
El mundo ha
perdido 273.000 millones de toneladas de hielo de media cada año desde 2000,
añadió, destacando las conclusiones de un nuevo estudio internacional sobre el
cambio de masa de los glaciares.
«Para
ponerlo en contexto, 273.000 millones de toneladas de hielo perdidas cada año
corresponden aproximadamente a la ingesta de agua de toda la población
[mundial] durante 30 años». En Europa central, casi el 40% del hielo restante
se ha derretido. Si esto continúa al ritmo actual, «los glaciares no
sobrevivirán este siglo en los Alpes».
Haciéndose
eco de esas preocupaciones, Mishra, de la OMM, añadió que si no se frenan las
emisiones de gases de efecto invernadero «y las temperaturas siguen aumentando
al ritmo actual, a finales de 2100 vamos a perder el 80% de los glaciares
pequeños» en Europa, África oriental, Indonesia y otros lugares.
Un
desencadenante de inundaciones a gran escala
El deshielo
de los glaciares tiene repercusiones inmediatas y a gran escala para la
economía, los ecosistemas y las comunidades.
Los últimos
datos indican que entre el 25% y el 30% del aumento del nivel del mar procede
del deshielo de los glaciares, según el Servicio Mundial de Vigilancia de
Glaciares.
El deshielo
de los casquetes polares está provocando que el nivel del mar suba
aproximadamente un milímetro cada año, una cifra que podría parecer
insignificante, pero cada milímetro inundará a entre 200.000 y 300.000 personas
más cada año.
«Cifra pequeña, impacto enorme», dijo
el glaciólogo Zemp.
Todo el
mundo se ve afectado
Las
inundaciones pueden afectar a los medios de subsistencia de las personas y
obligarlas a emigrar de un lugar a otro, prosiguió Mishra de la OMM.
«Si me
preguntan cuántas personas se ven realmente afectadas, en realidad es todo el
mundo», subrayó.
Desde una
perspectiva multilateral, «ya es hora de que concienciemos, cambiemos nuestras
políticas y movilicemos recursos para asegurarnos de que disponemos de marcos
políticos adecuados y de una buena investigación que nos ayude a mitigar estos
nuevos cambios y a adaptarnos a ellos», insistió Mishra.
Fuente:
Naciones Unidas https://news.un.org/es/story/2025/03/1537431#:~:text=Grandes%20masas%20de%20hielo%20perenne,p%C3%A9rdida%20trienal%20de%
Fotografía
de archivo de un glaciar en la región de Magallanes en el extremo sur de
Chile.EFE
Los
glaciares, aún más amenazados por un turismo que teme su desaparición
"Turismo
de última oportunidad": Más de 14 millones de personas visitan sitios
glaciares cada año, agravando su degradación
La
multiplicación del turismo alrededor de los glaciares de los últimos años,
motivada por su riesgo de desaparición, está poniendo aún más en peligro a
estas masas de hielo, advirtió en febrero de 2026, un estudio de la Universidad
de Lausana (Suiza).
"Más de
14 millones de personas, con una mezcla de fascinación, curiosidad científica y
duelo ecológico, visitan cada año los yacimientos de los glaciares más famosos
(...) lo que aumenta la presión en zonas ya de por sí frágiles",
advirtieron los investigadores del estudio en un comunicado.
La
investigación, publicada en la revista Nature Climate Change, señala el
problema del auge del turismo "de última oportunidad" donde esa
"fascinación por lo que desaparece" degrada el mismo ecosistema que
quiere visitar.
Como
ejemplos dañinos, citaron la construcción de nuevas pasarelas de acceso, la
instalación de membranas geotextiles (tejidos sintéticos) o los paseos en
helicóptero alrededor de los glaciares.
60% del
hielo desaparecerá
Un fenómeno
que especialmente se da en Alaska, Groenlandia y la Antártida, apuntó el autor
principal del estudio, Emmanuel Salim.
También
destacaron la necesidad de anticipar cómo gestionar las áreas posglaciales
"en un mundo donde el 60 % del volumen del hielo podría desaparecer para
2100", advirtieron.