viernes, 26 de septiembre de 2025

29 SEPT. Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos 2025

 

Esta fecha hace hincapié en la necesidad crítica de impulsar los esfuerzos encaminados a reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos, contribuir al logro de los objetivos climáticos y avanzar en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

La fecha fue designada por la Asamblea General de las Naciones Unidas para crear conciencia sobre la importancia de reducir las pérdidas y desperdicios de alimentos a nivel global, un problema que impacta la seguridad alimentaria, la economía y el medio ambiente.

¿Por qué es importante este día?

Combate el hambre:

Al reducir el desperdicio, se puede garantizar una mayor disponibilidad de alimentos para las personas más vulnerables.

Protege el medio ambiente:

El desperdicio de alimentos es responsable de un porcentaje significativo de las emisiones de gases de efecto invernadero y utiliza tierras agrícolas que podrían ser productivas para otros fines.

 

Fomenta la sostenibilidad:

Promueve sistemas alimentarios más eficientes y sostenibles, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Impulsa la acción colectiva:

Llama a la acción tanto del sector público como del privado para implementar soluciones que reduzcan las pérdidas y el desperdicio a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde el productor hasta el consumidor.

En un mundo en el que una de cada once personas se enfrentan al hambre y en el que cada día se pierden o desperdician toneladas y toneladas de alimentos, es fundamental reducir las pérdidas y el desperdicio alimentario.

A nivel global, aproximadamente el 13% de los alimentos producidos se pierden entre la cosecha y la venta minorista. A ello se suma el hecho de que en torno al 19% de la producción total de alimentos se desperdicia en los hogares, la restauración y el comercio al por menor.

¿Por qué es importante reducir la pérdida y desperdicio de alimentos?

Cuando se pierden o desperdician alimentos, todos los recursos que se utilizaron para su producción -como el agua, la tierra, la energía, la mano de obra y el capital- se desaprovechan. Además, la eliminación de los alimentos perdidos o desperdiciados en vertederos genera emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), lo que contribuye al cambio climático. La pérdida y el desperdicio de alimentos también pueden tener repercusiones negativas en la seguridad alimentaria y la disponibilidad de alimentos, y contribuir a aumentar el costo de la alimentación.

Nuestros sistemas alimentarios no pueden ser resilientes si no son sostenibles. De ahí la necesidad de centrarse en la adopción de enfoques integrados concebidos para la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos.

Es necesario adoptar medidas a escala mundial y local para aprovechar al máximo los alimentos que producimos. Para introducir este cambio transformador es fundamental incorporar tecnologías, soluciones innovadoras (en particular plataformas de comercio electrónico para la comercialización y sistemas de elaboración de alimentos replegables y móviles), nuevas formas de trabajar y buenas prácticas con miras a gestionar la calidad de los alimentos y reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos.

¿Sabías que... ?

Mientras que una de cada once personas en el mundo sufren hambruna, el desperdicio y la pérdida alimentaria generan entre un 8 y un 10% de los gases de efecto invernadero.

Cada día, los hogares desperdician más de 1000 millones de comidas, el equivalente a 1,3 comidas diarias para cada persona hambrienta en el mundo.

Consejos para no desperdiciar alimentos en nuestros hogares 

Es urgente tomar conciencia del desperdicio de alimentos y evitarlo. Todos tenemos la posibilidad de contribuir a esta causa. Por ello, ocho consejos para evitar el desperdicio de alimentos: 

1.  Planificar las comidas: Antes de comprar, elaborar un plan semanal de las comidas que se prepararán y el listado de ingredientes que se requiere, así se evitará comprar de más.

2.  Comprar las porciones adecuadas: Optar por comprar sólo la cantidad de alimentos que se puedas consumir antes de que deterioren.

3.  Almacenar adecuadamente: Usar recipientes herméticos para guardar alimentos frescos y organizar el refrigerador o nevera para mantener la visibilidad de lo que ya se tiene. 

4.  Usar la regla de “primero en entrar, primero en salir”: Colocar los alimentos recién comprados en la parte posterior de la despensa o refrigerador, y los más antiguos en la parte delantera para consumirlos antes.

5.  Congelar lo que no se vaya a usar pronto: La congelación es una excelente manera de conservar alimentos frescos por más tiempo. Además, permite ahorrar dinero. 

6.  Aprovechar las sobras y usar todas las partes de los alimentos: Ser creativo con las sobras, con partes como tallos y hojas, se pueden hacer nuevos platos con ellas, como sopas, ensaladas o guisos, en lugar de desecharlas.

7.  Cuando vaya a comer, sírvase sólo lo que se comerá: Ajustar las porciones a lo que se consumirá.

8.  Haga compostaje: Si se tienen alimentos que ya no son aptos para el consumo, considerar compostarlos en lugar de tirarlos, así se reduce el desperdicio y se obtiene un abono natural para plantas.


Fuente Naciones Unidas

https://www.un.org/es/observances/end-food-waste-day#:~:text=Por%20las%20personas.,2030%20para%20el%20Desarrollo%20Sostenible.

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lunes, 22 de septiembre de 2025

22 DE SEPTIEMBRE - DIA MUNDIAL SIN AUTOMÓVIL

 

La conmemoración del Día Mundial sin Auto no es solo una jornada simbólica, sino una oportunidad para impulsar políticas urbanas que prioricen a las personas sobre los vehículos y fomentar cambios a largo plazo en los patrones de movilidad urbana.

Objetivo de esta fecha.-  promover una conciencia ecológica en los ciudadanos del mundo, contribuyendo al cuidado de la salud de las personas y del medio ambiente.

El uso del automóvil nos facilita la vida al poder trasladarnos con comodidad de un sitio a otro, pero el incremento de la cantidad de vehículos circulando en las grandes ciudades aumenta significativamente su huella de carbono, ocasionando daños irreparables a la capa de ozono.

En este día mundial se anima a las personas a dejar el vehículo aparcado y usar vías de transporte alternativas, solo por un día, para generar conciencia medioambiental. Y quién sabe, puede que alguien reconozca que ir caminando, en bicicleta o en transporte público le genera muchos más beneficios que inconvenientes.

Esta es una fecha clave que invita a la reflexión sobre el impacto del uso excesivo de los vehículos motorizados en las ciudades y el ambiente. Esta iniciativa, que comenzó en la década de los 90 en Europa, se ha extendido a nivel global con el objetivo de promover la adopción de formas de transporte más sostenibles, como el uso de bicicletas, caminatas o el transporte público. Ciudades de todo el mundo deben estar conscientes de la necesidad urgente de transformar su movilidad, particularmente en los cascos urbanos donde el tráfico y la contaminación se concentran.

El impacto de los carros y motos en las ciudades.

El uso masivo de los carros tiene consecuencias significativas en el ambiente y en la calidad de vida de las personas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 90% de la población mundial respira aire contaminado, y los carros y motos son una de las principales fuentes de esta polución en las áreas urbanas. Los gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono (CO), y otros contaminantes peligrosos, como el óxido de nitrógeno (NOx) y las partículas finas (PM10), son responsables del deterioro de la calidad del aire, lo que agrava problemas de salud pública como enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

Un estudio realizado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) de España muestra que el transporte en carro genera aproximadamente el 30% de las emisiones totales de CO en las ciudades. Además, el tráfico vehicular es una de las principales causas de congestión urbana, lo que genera pérdidas económicas debido al tiempo que las personas pasan atrapadas en los atascos, así como un aumento en los niveles de estrés y una disminución de la productividad.

La importancia de reducir el uso del carro.

Diversos estudios técnicos y experiencias internacionales demuestran que la reducción del uso de los carros y motos en el casco central de las ciudades trae beneficios tangibles. Ciudades como Copenhague, Ámsterdam y Bogotá han implementado políticas agresivas para disminuir el tránsito vehicular y fomentar el uso de bicicletas, con resultados positivos. En Copenhague, por ejemplo, se estima que el 41% de los desplazamientos diarios se realizan en bicicleta, lo que ha reducido significativamente los niveles de contaminación y ha mejorado la calidad de vida de sus habitantes.

De acuerdo con el informe “Descarbonización de la Movilidad Urbana” publicado por el Centro de Transporte Sostenible de América Latina (CTS), la reducción del uso de carros y la promoción de formas de transporte más limpias puede reducir hasta un 20% de las emisiones de CO de una ciudad. Estas medidas no solo contribuyen a la lucha contra

el cambio climático, sino que también mejoran la salud de la población al reducir la contaminación del aire.

Además, la creación de zonas de bajas emisiones (ZBE) en los centros urbanos, donde se restringe el acceso de vehículos contaminantes, ha demostrado ser una medida eficaz para disminuir la contaminación.

Propuestas para que las ciudades sean más sostenibles.

En Ecuador, por ejemplo, ciudades como Quito y Loja, tienen el centro histórico, con sus calles angostas y un creciente número de carros y sobre todo motos, esto requiere de una revalorización de los espacios públicos y de un replanteamiento del transporte. En este contexto, el Día Mundial sin Auto es una oportunidad para promover políticas urbanas que prioricen el transporte público y no motorizado, así como la peatonalización de zonas clave en el casco central.

Entre las propuestas:

Peatonalización del centro histórico: Convertir ciertas calles del casco central en áreas exclusivamente peatonales no solo reduciría la contaminación, sino que también fomentaría el turismo y las actividades comerciales al crear un entorno más agradable para los visitantes.

Fomento del uso de bicicletas: Crear y/o reforzar una red de ciclovías seguras y bien conectadas incentivaría a los habitantes a utilizar este medio de transporte, disminuyendo la dependencia de los carros.

Mejora del transporte público: Ampliar y mejorar el servicio de buses, haciéndolos más accesibles y eficientes, ayudaría a reducir el número de vehículos a combustión en las calles y mejoraría la movilidad de los ciudadanos.

Campañas de sensibilización: Es fundamental educar a la población sobre los beneficios de utilizar medios de transporte más sostenibles y sobre el impacto negativo que el uso excesivo del carro y la moto tiene en la calidad de vida de la ciudad.

 

Fuentes:

https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-mundia-sin-coche

Datos tomados del artículo publicado por Esteban Sarmiento Jaramillo en https://cronica.com.ec/2024/09/25/dia-mundial-sin-auto-un-llamado-a-las-ciudades-para-reducir-el-uso-de-los-vehic

martes, 16 de septiembre de 2025

16 DE SEPTIEMBRE – DIA DE LA PRESERVACIÓN DE LA CAPA DE OZONO

 

En 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó esta fecha para concienciar sobre la importancia de esta capa protectora y promover la acción global en su defensa.

Un poco de historia –

Convenio de Viena, Protocolo de Montreal y la Enmienda de Kigali

Convenio de Viena sobre la protección de la capa de ozono

La confirmación científica del agotamiento de la capa de ozono impulsó a la comunidad internacional a establecer un mecanismo de cooperación para tomar medidas para proteger la capa de ozono. Esto se formalizó en el Convenio de Viena, que fue aprobado y firmado por 28 países, en 1985.

Protocolo de Montreal

En la década de los 80, los científicos notaron que los clorofluorocarbonos – CFCs*, sustancias empleadas en la industria de la refrigeración y propelentes (aerosoles), estaban destruyendo la capa de ozono.

El Convenio de Viena condujo, en 1987, a la redacción del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono.  “El Protocolo de Montreal”, comprometió a varios a países, entre ellos Ecuador, a controlar la producción y el consumo de sustancias que destruyen el ozono, y de esta manera iniciar acciones para una eliminación gradual de los CFCs*, sustituyéndolos por alternativas no dañinas para la capa de ozono.

*¿Qué son los CFC?

Los CFC son sustancias químicas que contienen cloro, flúor y carbono. Se utilizan como refrigerantes, propelentes de aerosoles, aislantes térmicos y en la fabricación de espumas; estos productos constituyen una de las principales causas del deterioro de la capa de ozono.

Se establece, por lo tanto, un calendario para la eliminación gradual de la producción y el consumo de esas sustancias, con el objetivo de eventualmente eliminarlas por completo.

El Protocolo de Montreal permitió la eliminación y reducción del uso de sustancias que agotaban la capa de ozono, ayudando no solo a protegerla para la generación actual y las venideras, sino también a mejorar los resultados de las iniciativas dirigidas a afrontar al cambio climático. Esos esfuerzos han protegido, asimismo, la salud humana y los ecosistemas reduciendo la radiación ultravioleta del sol que llega a la Tierra.

La Enmienda de Kigali

Adoptada en Kigali, Ruanda, en 2016, (como parte vinculante del Protocolo de Montreal) la enmienda establece un cronograma para que los países firmantes disminuyan la producción y el consumo de HFC en más de un 80% en los próximos 30 años, con el objetivo de limitar el calentamiento global y evitar hasta 0,4 °C de aumento de temperatura.

 

¿Qué son los HFC y por qué son un problema?

Gases de efecto invernadero:

Los HFC son compuestos orgánicos que se utilizan comúnmente en refrigeradores, aires acondicionados y otros productos.

Alto potencial de calentamiento:

Aunque no dañan la capa de ozono, los HFC son gases de efecto invernadero muy potentes, con un potencial de calentamiento global miles de veces mayor que el del dióxido de carbono (CO2).

Objetivos de la Enmienda de Kigali

Reducción gradual:  Las naciones se comprometen a reducir el consumo y la producción de HFC en más del 80% en los próximos 30 años.

Limitación del calentamiento global:  La plena implementación de la enmienda podría evitar hasta 0,4 °C de calentamiento global para finales de este siglo.

Mejora de la eficiencia energética:  La reducción de HFC también permitirá mejoras en la eficiencia energética de los aparatos que los utilizan, lo que reducirá las emisiones de CO2 de la generación eléctrica.

Apoyo a países en desarrollo:  Las Partes en la enmienda que son países en desarrollo tendrán acceso a apoyo financiero y técnico a través del Fondo Multilateral del Protocolo para ayudarles a cumplir sus compromisos.

¿Cuál es el origen de la capa de ozono?

El origen de la capa de ozono se remonta al propio origen de la Tierra; empieza a formarse hace aproximadamente 400 millones de años y es la región del planeta encargada de proteger del 99% de la radiación ultravioleta de tipo B (UVB), que es una forma de radiación solar de onda media (entre 280-315 nm) que llega a la Tierra y, aunque es parcialmente filtrada por el ozono, es responsable de las quemaduras solares, el envejecimiento prematuro y el daño al ADN celular, lo que aumenta el riesgo de cáncer de piel. Además de los efectos en la piel, también puede dañar los ojos y el sistema inmunológico.

Y, ¿qué es la capa de ozono y por qué necesita protección?

La capa de ozono es un fino escudo de gas que protege la Tierra de los efectos nocivos de los rayos solares, contribuyendo así a preservar la vida en el planeta.

Capa de ozono.-  La capa de ozono es una capa de la estratosfera, la segunda capa de la atmósfera terrestre. La estratosfera es la masa de gases protectores adherida a nuestro planeta. Cuando hablamos de la capa de ozono en verdad nos estamos refiriendo a la zona donde más moléculas de ozono se concentran. Es como una especie de burbuja que envuelve a nuestro Planeta Tierra y no solo eso, sino que, y más importante, tiene la gran misión de filtrar la dañina radiación ultravioleta (UV) que produce el sol, ¡por eso hay que cuidarla mucho!

 

¿Sabías que...? La capa de ozono tiene un grosor de entre 10 y 20 km. ¡Increíble pero cierto!. Y, que se encuentra a unos 15 km hasta 50 km de la superficie del planeta, en una región conocida como la estratósfera. Es una capa gaseosa que rodea la Tierra y está constituida por ozono estratosférico en forma de gas (O3). Ésta forma parte de la atmósfera, una capa que funciona como una cubierta térmica evitando que se congele y se sobrecaliente el planeta.

¿Por qué se adelgaza la capa de ozono?

El adelgazamiento de la capa de ozono surge como consecuencia de los  clorofluorocarburos (CFCs), gases emitidos y elaborados por lo humanos en las industrias y que se encuentran en aerosoles, refrigerantes, aire acondicionado y agentes espumantes en la fabricación de plásticos. Estos gases se desintegran al estar en contacto con la estratósfera, liberando átomos de cloro, los responsables de destruir al ozono.

Consecuencias negativas del adelgazamiento de este escudo natural= capa de ozono

Que el escudo natural del planeta se reduzca y deje pasar altos niveles de radiación UV podría perjudicar de manera significativa la vida en el planeta, dañando el ADN y ARN, proteínas y aumentar las posibilidades de desarrollar cáncer y cataratas. Otros efectos negativos se verán reflejados en la cantidad y calidad de las cosechas, así como en la modificación de los ecosistemas marinos, cambios en los patrones de circulación del aire, solo por mencionar algunos.

Además, muchas de las sustancias que agotan la capa de ozono son potentes gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático cuando se acumulan en la atmósfera y calientan el planeta.

Si las moléculas de ozono no pueden trabajar a su ritmo, se produce lo que se llama un déficit de ozono, lo que conlleva al agotamiento de la capa de ozono que se ve obligada a reducir su capacidad para protegernos.

 

 

¿Cómo cuidar la capa de ozono?

Conocer, cuidar y preocuparnos de la capa de ozono es muy importante, porque es la encargada de preservar la vida en la Tierra.

¿Qué podemos hacer nosotros para cuidar la capa de ozono?

-        Recomendaciones para cuidar la capa de ozono:

ü Comprar focos ahorradores.

ü Revisar electrodomésticos y materiales: Al comprar material aislante, bombillas y electrodomésticos nuevos, asegurarse de que no contengan CFC. Asegurar el buen mantenimiento de aires acondicionados y refrigeradores para evitar fugas de gases perjudiciales.

ü Evitar comprar sprays o aerosoles que estén compuestos por CFC's.

ü Usar transporte sostenible: Caminar, usar la bicicleta o el transporte público para reducir la emisión de gases contaminantes.

ü Comprar productos locales: Apoyar la producción local y de "kilómetro cero" para disminuir las emisiones de óxido nitroso del transporte de mercancías.

ü Usar productos de limpieza naturales: Sustituir los productos de limpieza con disolventes y químicos por alternativas caseras como el vinagre y el bicarbonato. Tratar de utilizar pinturas y barnices solubles en agua.

ü Evitar halones* en extintores. - son compuestos químicos (a menudo gases) derivados de hidrocarburos, que contienen halógenos como el bromo, cloro y flúor.

ü Reducir el uso de bromuro de metilo: Evita el uso de este fumigante agrícola, que también está relacionado con la destrucción del ozono.

ü Reciclar siempre. ¡es muy fácil hacerlo bien!

ü Tratar de consumir alimentos ecológicos, ¡están deliciosos!

ü Participar en actividades de concienciación ambiental en la escuela y en casa.

ü Y, como actividad para el fin de semana o las vacaciones... ¡plantaremos juntos un árbol!. Los árboles producen oxígeno y ayudan a reducir el dióxido de carbono, un gas que también contribuye al calentamiento global

Concienciar y participar: Habla con amigos, familiares y vecinos sobre la importancia de la capa de ozono y participa en iniciativas para protegerla. Por supuesto que todas estas cosas tan valiosas que acabamos de aprender las compartiremos con los abuelos, amigos, compañeros de clase... ¡Cuántos más seamos mejor!

 

Y si no se cuida y se destruye, ¿qué nos podría pasar?

A las personas...

La destrucción de la capa de ozono tendría graves consecuencias para la salud pues aumenta la posibilidad de padecer cánceres, cataratas en los ojos, debilitamiento del sistema inmunológico además de problema para respirar.

En cuanto a la vegetación:

Disminuye el crecimiento de la flora de nuestro planeta, así como la producción de frutos.

Además, traería estas otras consecuencias:

Aumento de las erupciones volcánicas.

Mayor incidencia solar. ¡Haría siempre demasiado calor!

El hielo de los polos se derretiría, ¿dónde van a vivir ahora los osos? Además, esto haría que el nivel del mar subiera, por lo que también desaparecerían las playas y algunas ciudades podrían acabar inundadas.

Actividades extra para la educación ambiental de los hijos

Hábitos ecológicos en familia

- Revisaremos en nuestra casa qué podemos hacer para contaminar menos, por ejemplo, separar y reciclar la basura, apagar las luces cuando no las necesitemos, aprovechar más las cosas en vez de tirarlas y comprar otras nuevas...

- Haremos una excursión a la biblioteca para coger algunos libros y manuales que hablen de la capa de ozono, ¡seguro que los niños se han quedado con ganas de saber más! En Internet también encontrarás muchos sitios oficiales que proponen ideas de recursos y actividades medioambientales.

- También podemos hacer una lista en la que anotemos cómo nos sentiríamos si empezara hacer mucho calor, tanto como en pleno verano, pero durante todo el año.

 

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