16 DE SEPTIEMBRE – DIA DE LA PRESERVACIÓN DE LA CAPA DE OZONO
En 1994, la
Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó esta fecha para concienciar
sobre la importancia de esta capa protectora y promover la acción global en su
defensa.
Un poco
de historia –
Convenio de
Viena, Protocolo de Montreal y la Enmienda de Kigali
Convenio
de Viena sobre la protección de la capa de ozono
La
confirmación científica del agotamiento de la capa de ozono impulsó a la
comunidad internacional a establecer un mecanismo de cooperación para tomar
medidas para proteger la capa de ozono. Esto se formalizó en el Convenio de
Viena, que fue aprobado y firmado por 28 países, en 1985.
Protocolo
de Montreal
En la década de los 80, los científicos notaron que
los clorofluorocarbonos – CFCs*, sustancias empleadas en la industria de la
refrigeración y propelentes (aerosoles), estaban destruyendo la capa de ozono.
El Convenio de
Viena condujo, en 1987, a la redacción del Protocolo de Montreal relativo a las
sustancias que agotan la capa de ozono. “El
Protocolo de Montreal”, comprometió a varios a países, entre ellos Ecuador, a
controlar la producción y el consumo de sustancias que destruyen el ozono, y de
esta manera iniciar acciones para una eliminación gradual de los CFCs*,
sustituyéndolos por alternativas no dañinas para la capa de ozono.
*¿Qué son los CFC?
Los CFC son sustancias químicas que contienen cloro,
flúor y carbono. Se utilizan como refrigerantes, propelentes de aerosoles,
aislantes térmicos y en la fabricación de espumas; estos productos constituyen
una de las principales causas del deterioro de la capa de ozono.
Se establece,
por lo tanto, un calendario para la eliminación gradual de la producción y el
consumo de esas sustancias, con el objetivo de eventualmente eliminarlas por
completo.
El Protocolo
de Montreal permitió la eliminación y reducción del uso de sustancias que
agotaban la capa de ozono, ayudando no solo a protegerla para la generación
actual y las venideras, sino también a mejorar los resultados de las
iniciativas dirigidas a afrontar al cambio climático. Esos esfuerzos han
protegido, asimismo, la salud humana y los ecosistemas reduciendo la radiación
ultravioleta del sol que llega a la Tierra.
La
Enmienda de Kigali
Adoptada en
Kigali, Ruanda, en 2016, (como parte vinculante del Protocolo de Montreal) la
enmienda establece un cronograma para que los países firmantes disminuyan la
producción y el consumo de HFC en más de un 80% en los próximos 30 años, con el
objetivo de limitar el calentamiento global y evitar hasta 0,4 °C de aumento de
temperatura.
¿Qué son
los HFC y por qué son un problema?
Gases de
efecto invernadero:
Los HFC son
compuestos orgánicos que se utilizan comúnmente en refrigeradores, aires
acondicionados y otros productos.
Alto
potencial de calentamiento:
Aunque no
dañan la capa de ozono, los HFC son gases de efecto invernadero muy potentes,
con un potencial de calentamiento global miles de veces mayor que el del
dióxido de carbono (CO2).
Objetivos
de la Enmienda de Kigali
Reducción
gradual: Las naciones se comprometen a
reducir el consumo y la producción de HFC en más del 80% en los próximos 30
años.
Limitación
del calentamiento global: La plena
implementación de la enmienda podría evitar hasta 0,4 °C de calentamiento
global para finales de este siglo.
Mejora de la
eficiencia energética: La reducción de
HFC también permitirá mejoras en la eficiencia energética de los aparatos que
los utilizan, lo que reducirá las emisiones de CO2 de la generación eléctrica.
Apoyo a países en desarrollo: Las Partes en la enmienda que son países en desarrollo tendrán acceso a apoyo financiero y técnico a través del Fondo Multilateral del Protocolo para ayudarles a cumplir sus compromisos.
¿Cuál es
el origen de la capa de ozono?
El origen de
la capa de ozono se remonta al propio origen de la Tierra; empieza a formarse
hace aproximadamente 400 millones de años y es la región del planeta encargada
de proteger del 99% de la radiación ultravioleta de tipo B (UVB), que es una
forma de radiación solar de onda media (entre 280-315 nm) que llega a la Tierra
y, aunque es parcialmente filtrada por el ozono, es responsable de las
quemaduras solares, el envejecimiento prematuro y el daño al ADN celular, lo
que aumenta el riesgo de cáncer de piel. Además de los efectos en la piel,
también puede dañar los ojos y el sistema inmunológico.
Y, ¿qué
es la capa de ozono y por qué necesita protección?
La capa de
ozono es un fino escudo de gas que protege la Tierra de los efectos nocivos de
los rayos solares, contribuyendo así a preservar la vida en el planeta.
Capa de ozono.-
La capa de ozono es una capa de la estratosfera, la segunda capa de la
atmósfera terrestre. La estratosfera es la masa de gases protectores adherida a
nuestro planeta. Cuando hablamos de la capa de ozono en verdad nos estamos
refiriendo a la zona donde más moléculas de ozono se concentran. Es como una
especie de burbuja que envuelve a nuestro Planeta Tierra y no solo eso, sino
que, y más importante, tiene la gran misión de filtrar la dañina radiación
ultravioleta (UV) que produce el sol, ¡por eso hay que cuidarla mucho!
¿Sabías
que...? La capa de
ozono tiene un grosor de entre 10 y 20 km. ¡Increíble pero cierto!. Y, que se
encuentra a unos 15 km hasta 50 km de la superficie del planeta, en una región
conocida como la estratósfera. Es una capa gaseosa que rodea la Tierra y está
constituida por ozono estratosférico en forma de gas (O3). Ésta forma parte de
la atmósfera, una capa que funciona como una cubierta térmica evitando que se congele
y se sobrecaliente el planeta.
¿Por qué
se adelgaza la capa de ozono?
El
adelgazamiento de la capa de ozono surge como consecuencia de los clorofluorocarburos (CFCs), gases emitidos y
elaborados por lo humanos en las industrias y que se encuentran en aerosoles,
refrigerantes, aire acondicionado y agentes espumantes en la fabricación de
plásticos. Estos gases se desintegran al estar en contacto con la estratósfera,
liberando átomos de cloro, los responsables de destruir al ozono.
Consecuencias
negativas del adelgazamiento de este escudo natural= capa de ozono
Que el
escudo natural del planeta se reduzca y deje pasar altos niveles de radiación
UV podría perjudicar de manera significativa la vida en el planeta, dañando el
ADN y ARN, proteínas y aumentar las posibilidades de desarrollar cáncer y
cataratas. Otros efectos negativos se verán reflejados en la cantidad y calidad
de las cosechas, así como en la modificación de los ecosistemas marinos,
cambios en los patrones de circulación del aire, solo por mencionar algunos.
Además,
muchas de las sustancias que agotan la capa de ozono son potentes gases de
efecto invernadero que contribuyen al cambio climático cuando se acumulan en la
atmósfera y calientan el planeta.
Si las
moléculas de ozono no pueden trabajar a su ritmo, se produce lo que se llama un
déficit de ozono, lo que conlleva al agotamiento de la capa de ozono que se ve
obligada a reducir su capacidad para protegernos.
¿Cómo
cuidar la capa de ozono?
Conocer,
cuidar y preocuparnos de la capa de ozono es muy importante, porque es la
encargada de preservar la vida en la Tierra.
¿Qué
podemos hacer nosotros para cuidar la capa de ozono?
- Recomendaciones para cuidar la capa de
ozono:
ü Comprar focos ahorradores.
ü Revisar electrodomésticos y
materiales: Al comprar material aislante, bombillas y electrodomésticos nuevos,
asegurarse de que no contengan CFC. Asegurar el buen mantenimiento de aires
acondicionados y refrigeradores para evitar fugas de gases perjudiciales.
ü Evitar comprar sprays o aerosoles que
estén compuestos por CFC's.
ü Usar transporte sostenible: Caminar,
usar la bicicleta o el transporte público para reducir la emisión de gases
contaminantes.
ü Comprar productos locales: Apoyar la
producción local y de "kilómetro cero" para disminuir las emisiones
de óxido nitroso del transporte de mercancías.
ü Usar productos de limpieza naturales:
Sustituir los productos de limpieza con disolventes y químicos por alternativas
caseras como el vinagre y el bicarbonato. Tratar de utilizar pinturas y barnices
solubles en agua.
ü Evitar halones* en extintores. - son
compuestos químicos (a menudo gases) derivados de hidrocarburos, que contienen
halógenos como el bromo, cloro y flúor.
ü Reducir el uso de bromuro de metilo:
Evita el uso de este fumigante agrícola, que también está relacionado con la
destrucción del ozono.
ü Reciclar siempre. ¡es muy fácil
hacerlo bien!
ü Tratar de consumir alimentos
ecológicos, ¡están deliciosos!
ü Participar en actividades de
concienciación ambiental en la escuela y en casa.
ü Y, como actividad para el fin de
semana o las vacaciones... ¡plantaremos juntos un árbol!. Los árboles producen
oxígeno y ayudan a reducir el dióxido de carbono, un gas que también contribuye
al calentamiento global
Concienciar
y participar: Habla con amigos, familiares y vecinos sobre la importancia de la
capa de ozono y participa en iniciativas para protegerla. Por supuesto que
todas estas cosas tan valiosas que acabamos de aprender las compartiremos con
los abuelos, amigos, compañeros de clase... ¡Cuántos más seamos mejor!
Y si no se cuida y se destruye, ¿qué
nos podría pasar?
A las
personas...
La
destrucción de la capa de ozono tendría graves consecuencias para la salud pues
aumenta la posibilidad de padecer cánceres, cataratas en los ojos,
debilitamiento del sistema inmunológico además de problema para respirar.
En cuanto
a la vegetación:
Disminuye el
crecimiento de la flora de nuestro planeta, así como la producción de frutos.
Además, traería
estas otras consecuencias:
Aumento de
las erupciones volcánicas.
Mayor
incidencia solar. ¡Haría siempre demasiado calor!
El hielo de
los polos se derretiría, ¿dónde van a vivir ahora los osos? Además, esto haría
que el nivel del mar subiera, por lo que también desaparecerían las playas y
algunas ciudades podrían acabar inundadas.
Actividades
extra para la educación ambiental de los hijos
Hábitos
ecológicos en familia
-
Revisaremos en nuestra casa qué podemos hacer para contaminar menos, por
ejemplo, separar y reciclar la basura, apagar las luces cuando no las
necesitemos, aprovechar más las cosas en vez de tirarlas y comprar otras
nuevas...
- Haremos
una excursión a la biblioteca para coger algunos libros y manuales que hablen
de la capa de ozono, ¡seguro que los niños se han quedado con ganas de saber
más! En Internet también encontrarás muchos sitios oficiales que proponen ideas
de recursos y actividades medioambientales.
- También
podemos hacer una lista en la que anotemos cómo nos sentiríamos si empezara
hacer mucho calor, tanto como en pleno verano, pero durante todo el año.
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