Esta fecha fue proclamada por la UNESCO para destacar la
importancia vital de estos bosques costeros y crear conciencia sobre su urgente
protección.
¿Qué son los manglares y por qué son
importantes?
Los manglares son árboles y arbustos que crecen en aguas
saladas, justo donde la tierra y el mar se juntan en las zonas tropicales.
Actúan como una barrera natural que frena tormentas y marejadas. Además, son
los hogares de muchos animales pequeños y protegen nuestras costas.
RESERVAS DE MANGLARES EN GUAYAQUIL Y LA COSTA
ECUATORIANA
Las principales áreas protegidas y reservas de manglares
se concentran mayormente en la provincia del Guayas y Esmeraldas.
Estos ecosistemas albergan una inmensa biodiversidad y ofrecen actividades de
ecoturismo como paseos en canoa, senderismo y observación de aves.
Reservas de manglares en Guayaquil y
alrededores
Reserva de Producción de Fauna Manglares El Salado: Se encuentra ubicada directamente en el suroeste de la ciudad de Guayaquil. Su acceso principal para turistas se realiza a través de la comunidad de Puerto Hondo, situada exactamente en el kilómetro 17.5 de la vía a la Costa. Es ideal para hacer recorridos cortos en kayak o lancha para observar aves nativas.
Reserva Ecológica Manglares Churute: Localizada
en el golfo de Guayaquil, entre los cantones de Naranjal y Guayaquil. Es una de
las reservas marino-costeras más grandes del Ecuador continental. Protege cinco
especies de manglar, además de cerros de bosque seco y la Laguna del Canclón.
Cuenta con senderos naturales y recorridos en lancha guiados por comuneros
locales.
Área Nacional de Recreación Isla Santay:
Situada frente a Guayaquil, en el río Guayas. Se puede acceder a pie o en
bicicleta a través del puente peatonal desde Guayaquil o en lancha desde el
Malecón 2000. Cuenta con un sendero elevado de madera que atraviesa zonas de
manglar y una eco-aldea comunitaria.
Grandes reservas de manglar en el resto de la
Costa
Reserva Ecológica Manglares Cayapas-Mataje:
Ubicada en la provincia de Esmeraldas, justo en la frontera norte con Colombia.
Esta zona es mundialmente famosa porque en el sector de Majagual alberga los manglares
más altos del mundo, con ejemplares de mangle rojo que superan los 60
metros de altura.
Refugio de Vida Silvestre Manglares El Morro:
Situado en el cantón Guayaquil, cerca de la parroquia rural de El Morro. Es un
destino muy popular para la observación de una gran colonia de fragatas en la
"Isla de los Pájaros" y para el avistamiento de delfines bufeo en los
canales del estero.
Para cuidar el manglar con estudiantes de hasta 12 años,
la clave es conectar la educación con la acción directa mediante actividades
sencillas, visuales y comunitarias. A esta edad, el aprendizaje práctico deja
una huella profunda.
Acciones prácticas dentro del aula y la
escuela
Campañas de reducción de plástico: El
plástico de la ciudad flota y se enreda en las raíces del manglar. Los alumnos
pueden organizar desafíos escolares para eliminar botellas de un solo uso en
sus loncheras.
Separación de residuos en origen:
Crear estaciones de reciclaje llamativas en la escuela. Todo desecho que se
recicla en Guayaquil es basura que no terminará en el Estero Salado.
Huertos escolares flotantes o costeros: Si
la escuela está cerca del agua, pueden germinar semillas de mangle (propágulos)
en frascos para comprender cómo nacen estos árboles.
Experiencias en el entorno y ecoturismo
Visitas guiadas de observación:
Organizar una excursión a Puerto Hondo o Isla Santay. Ver de
cerca los cangrejos, garzas y las raíces del manglar genera empatía inmediata
por el ecosistema.
Recolección segura de basura en las orillas:
Participar en mingas comunitarias en zonas seguras y playeras de la reserva,
siempre equipados con guantes, pinzas y bajo estricta supervisión de adultos.
Adopción virtual de un área:
Elegir una especie nativa (como el cangrejo rojo o el delfín bufeo de El Morro)
y realizar proyectos escolares mensuales sobre cómo proteger su hogar.
Cuentacuentos y títeres ambientales:
Los niños de 10 a 12 años pueden escribir historias cortas sobre el manglar y
presentarlas a los alumnos más pequeños de la escuela de forma divertida.
Murales con material reciclado:
Diseñar un mural escolar que muestre la fauna del manglar utilizando tapas
plásticas recolectadas por ellos mismos para visibilizar el problema de la
contaminación.
Bitácoras de campo:
Dibujar el ecosistema del manglar durante las visitas, anotando los animales
que observan para despertar su curiosidad científica.
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