lunes, 4 de diciembre de 2023

Dia 3.- Día Mundial del no uso de Plaguicidas

 


Objetivo.- 

Se ha establecido este día, para concientizar el papel crucial que desempeñan los suelos para garantizar un ciclo eficaz de nutrientes que permita producir alimentos nutritivos e inocuos, para que se estimulen prácticas sostenibles de gestión y se evite el uso indiscriminado de plaguicidas.

La huella del abuso de los plaguicidas permanece en el suelo durante décadas

 

 

“Por la población mundial en constante crecimiento, hemos tenido que aprovechar al máximo la tierra disponible para satisfacer la gran demanda de alimentos. El uso de plaguicidas químicos para el control de las enfermedades de los cultivos unido a la mecanización de las tareas agrícolas han sido claves para mejorar la producción. De hecho, esta práctica se ha convertido en algo tan común que la agricultura que utiliza estas sustancias se denomina convencional.

A pesar de sus beneficios para la agricultura, muchos de estos plaguicidas han demostrado ser perjudiciales para el medio ambiente y la salud. Es más, aun cuando han dejado de utilizarse, algunos de ellos pueden permanecer en los suelos de los cultivos durante décadas.

Desde la tierra contaminada, los plaguicidas pueden acabar en las frutas y hortalizas, filtrarse a las aguas subterráneas o evaporarse al aire circundante, dejando así una huella invisible.

 

La amenaza de los plaguicidas

Los plaguicidas sintéticos comenzaron a usarse durante la Segunda Guerra Mundial cuando se investigaban formas de proteger a los soldados del mosquito transmisor del tifus y el paludismo. Así apareció el DDT, un compuesto con cloro en su molécula muy efectivo contra los insectos. Por ello, tras la guerra, empezó a utilizarse en la agricultura junto con otros compuestos con propiedades similares.

Estos plaguicidas presentaban una elevada resistencia a la degradación, algo que se consideraba una virtud pues sus propiedades permanecían activas mucho tiempo. Sin embargo, su uso excesivo e inadecuado, sumado a su persistencia, puede causar daños a otras especies.

La preocupación ambiental por los plaguicidas comenzó en la década de los sesenta tras la publicación del libro La Primavera Silenciosa, de Rachel Carson. La escritora quiso llamar la atención sobre los efectos de los plaguicidas en la flora y la fauna al imaginar un mundo sin el canto de los pájaros en primavera. Pero hasta casi 40 años después los países no se pusieron de acuerdo para regular, reducir o prohibir el uso de estos compuestos con el Convenio de Estocolmo.

A pesar de esto, la industria de los plaguicidas ha seguido desarrollándose hasta la actualidad, con más de 800 tipos comercializados a nivel mundial.

El destino de los plaguicidas en el suelo

Los plaguicidas pueden contaminar los suelos de los cultivos donde se utilizan. Esto puede ocurrir de forma directa, al aplicarse sobre el terreno, o de forma indirecta, desde la planta por acción de la lluvia y el riego. Pero los plaguicidas también pueden llegar al suelo por otras vías indirectas, como la deposición atmosférica o el riego con aguas regeneradas contaminadas.

Dado que muchos plaguicidas tienen gran afinidad por los lípidos, tienden a acumularse en la materia orgánica del suelo. Una parte se transformará por los microorganismos del suelo o la acción de la radiación UV. Pero otra parte, bien en su forma inicial o metabolizada, puede permanecer durante años en el suelo, atrapada por algunos de sus componentes o de forma móvil a través de este.

Así, el suelo tiene un doble comportamiento: como almacén de contaminantes y como fuente secundaria de emisión al agua subterránea, el aire o los organismos vivos. Además, se ha observado que algunos tipos de plantas, como es el caso de las cucurbitáceas (calabaza, pepino o sandía), tienden a absorber estos plaguicidas desde el suelo, resultando contaminadas.

Así, el suelo representa una fuente de exposición a estos compuestos nada despreciable para los seres humanos. La exposición puede ser directa, por el consumo de frutas y verduras en esos cultivos o de productos de animales que pastan en los suelos contaminados. Pero también puede ser indirecta, por el consumo de frutas y verduras mal lavadas, al llevarse las manos sucias a la boca, sobre todo en el caso de niños, o por la inhalación del polvo transportado por el aire.

Esta exposición preocupa. Muchos de los plaguicidas son considerados disruptores endocrinos, carcinógenos, neurotóxicos o teratógenos. A menudo, estas sustancias se encuentran en el mismo lugar formando un cóctel de contaminantes con efectos desconocidos en los suelos, sobre los ecosistemas y la salud.

(fuente: extracto de publicación en abril 2022 – autora Andrea Carolina Acosta Dacal- Investigadora postdoctoral en el área de toxicología, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria)

 

¿Cómo afectan los plaguicidas a los suelos?

Se ha demostrado que muchos plaguicidas pueden destruir la fauna y la flora del suelo o impedir los procesos biológicos necesarios para mantener la fertilidad.

 

¿Cuáles son los efectos de los plaguicidas sobre la salud?

Los principales efectos a largo plazo de los plaguicidas se pueden agrupar en: los que afectan directamente al individuo expuesto, como esterilidad, anemia aplástica, cáncer y trastornos diversos; y los que se observan en su descendencia (teratogénesis, mutagénesis, alteraciones del sistema inmunológico o del sistema ...

 

¿Qué le pasa al suelo con los fertilizantes quimicos?

Los impactos negativos de los fertilizantes en el suelo son la variación del pH, deterioro de la estructura del suelo y microfauna. Por último, el impacto negativo al aire se debe principalmente a las aplicaciones inadecuadas, lo cual genera contaminación en el ambiente.

 

 

¿Qué es la resistencia a los insecticidas?

La resistencia se da cuando una población de la plaga ha adquirido genéticamente la capacidad de tolerar una dosis del insecticida que resultaría letal para la población original del insecto. El grado de resistencia puede variar, desde tolerar simplemente una mayor dosis hasta la práctica insensibilización al producto

 

martes, 24 de octubre de 2023

OCTUBRE 24 DIA INTERNACIONAL CAMBIO CLIMÁTICO

 


"El año 2023 nos ha demostrado con total claridad que el cambio climático ya está aquí. Temperaturas sin precedentes abrasan la tierra y calientan el mar, al mismo tiempo que los fenómenos meteorológicos extremos causan estragos en todo el planeta. Y aunque sabemos que esto es solo el principio, la respuesta mundial es claramente insuficiente. Mientras tanto, a medio camino de la fecha límite de 2030 en la que deberían alcanzarse los ODS, el mundo está lamentablemente mal encaminado", afirma el Secretario General de la Naciones Unidas, señor António Guterres.


Ginebra, 14 de septiembre de 2023 — … la ciencia envía un mensaje claro: el planeta está muy lejos de alcanzar sus objetivos climáticos. Según el informe UNITED IN SCIENCE coordinado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), esta situación socava las iniciativas mundiales encaminadas a combatir el hambre, la pobreza y los problemas de salud, mejorar el acceso al agua limpia y la energía no contaminante, y abordar muchos otros aspectos del desarrollo sostenible.  (Solo se está avanzando adecuadamente con respecto al 15% de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El informe, de carácter anual, combina aportaciones y conocimientos de 18 organizaciones. Su publicación tiene lugar antes de la celebración de la Cumbre sobre los ODS y la Cumbre sobre la Ambición Climática en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

"La ciencia es fundamental para hallar soluciones. Es bien sabido que las ciencias meteorológicas, climáticas e hidrológicas son la base de la acción climática. Sin embargo, el modo en que estas ciencias pueden ayudar a realizar grandes avances en la consecución de los ODS en todos los ámbitos no goza de tanto reconocimiento", escribe el señor Guterres en el prólogo.

"Avances científicos y tecnológicos revolucionarios, como la modelización climática de alta resolución, la inteligencia artificial y la predicción inmediata, pueden impulsar la transformación que permitirá alcanzar los ODS. Además, lograr que las alertas tempranas protejan a toda la población de aquí a 2027 no solo salvará vidas y medios de subsistencia, sino que también contribuirá a salvaguardar el desarrollo sostenible", comenta el Secretario General de la OMM, profesor Petteri Taalas.

 

En el informe se muestra, por ejemplo, el modo en que las predicciones meteorológicas ayudan a impulsar la producción alimentaria y nos acercan al hambre cero. La integración de la epidemiología y la información climática ayuda a comprender y prever las enfermedades sensibles al clima. Y los sistemas de alerta temprana contribuyen a reducir la pobreza al dar a la gente la oportunidad de prepararse y limitar el impacto.

Entre 1970 y 2021, se notificaron casi 12 000 desastres debidos a fenómenos meteorológicos, climáticos e hidrológicos extremos, que causaron más de 2 millones de víctimas mortales y 4,3 billones de dólares de los Estados Unidos en pérdidas económicas. Más del 90 % de las muertes y del 60 % de las pérdidas económicas notificadas se produjeron en economías en desarrollo y socavaron el desarrollo sostenible.

El aumento de las temperaturas mundiales ha ido acompañado de un aumento de las condiciones meteorológicas extremas. Hay una probabilidad del 66 % de que, al menos en uno de los próximos cinco años, la temperatura media mundial anual cerca de la superficie supere transitoriamente en más de 1,5 °C los niveles preindustriales, y esa probabilidad aumenta con el paso del tiempo.

Para encarrilar la situación y estar en condiciones de cumplir los objetivos del Acuerdo de París de mantener el calentamiento muy por debajo de 2 °C y, preferiblemente, limitarlo a 1,5 °C, las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero deben reducirse en un 30 % y un 45 %, respectivamente, de aquí a 2030, y las emisiones de CO2 deben acercarse al cero neto en 2050. Para ello deberán aplicarse rápidamente y a gran escala transformaciones sistémicas.

Algunos de los cambios que experimentará el clima son inevitables, y puede que irreversibles, pero cada fracción de grado y cada tonelada de CO2 es importante para limitar el calentamiento global y alcanzar los ODS, según se explica en el informe.

… “debemos ser más ambiciosos y activos, y todos debemos trabajar de verdad para transformar nuestras economías a través de una transición justa hacia un futuro sostenible para las personas y el planeta", dijo Inger Andersen, Directora Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Mensajes fundamentales

Estado de la ciencia (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), PNUMA, OMM, Proyecto Carbono Global, Oficina Meteorológica del Reino Unido (Met Office), Programa Mundial de Investigaciones Climáticas (PMIC))

  • Las emisiones totales de CO2 debidas a la quema de combustibles fósiles aumentaron un 1 % en todo el mundo en 2022 en comparación con 2021. Ello se debió principalmente al incremento del consumo de petróleo asociado a la recuperación del sector de la aviación. Según estimaciones preliminares, las emisiones mundiales de CO2 de origen fósil entre enero y junio de 2023 fueron un 0,3 % superiores a las del mismo período de 2022.
  • La probabilidad de que uno de los próximos cinco años sea el más cálido jamás registrado es del 98 %. El IPCC prevé que el calentamiento a largo plazo (media de 20 años) podría alcanzar a principios de la década de 2030 el nivel de 1,5 °C fijado en el Acuerdo de París.
  • Con las actuales políticas de mitigación, a lo largo de este siglo se producirá un calentamiento global estimado de unos 2,8 °C con respecto a los niveles preindustriales. Las emisiones de gases de efecto invernadero deben reducirse de forma inmediata en magnitudes sin precedentes.

ODS 2: Hambre cero (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO))

  • Se calcula que cerca de 670 millones de personas podrían pasar hambre en 2030, en parte debido a un aumento de los fenómenos meteorológicos extremos que alteran todos los pilares de la seguridad alimentaria (acceso, disponibilidad, utilización y estabilidad).
  • Deben realizarse inversiones globales en materia de ciencias y servicios meteorológicos, climáticos e hidrológicos en el conjunto de las cadenas de valor agroalimentarias, ya que permiten a los agricultores tomar decisiones que potencian la seguridad alimentaria y nutricional, por ejemplo, en lo relativo a los cultivos o a la plantación y siembra.
  • Las alertas tempranas son cruciales para poder adoptar medidas anticipatorias que ayuden a proteger los medios de subsistencia agrícolas y a determinar posibles zonas de malas cosechas que puedan entrañar situaciones de emergencia.

ODS 3: Salud y bienestar (OMM y Organización Mundial de la Salud (OMS))

  • Según el IPCC, el cambio climático y los fenómenos extremos —como las olas de calor— aumentarán considerablemente los problemas de salud y las muertes prematuras. Además, la urbanización rápida multiplica la población en riesgo. Por ejemplo, la contaminación atmosférica es una de las principales amenazas de los entornos urbanos para la salud y se asocia a casi siete millones de muertes prematuras al año.
  • La investigación transdisciplinar es fundamental para analizar, monitorear y abordar los riesgos para la salud sensibles al clima y sus repercusiones en el sector de la salud. La combinación de datos epidemiológicos y sobre salud con información climática y meteorológica puede fundamentar las políticas sobre enfermedades transmisibles sensibles al clima (como el paludismo y el dengue) y enfermedades no transmisibles.
  • La ampliación de las inversiones en sistemas de salud resilientes al clima y con bajas emisiones de carbono y los avances logrados en pro de la cobertura sanitaria universal son fundamentales para la consecución del ODS 3.

ODS 6: Agua limpia y saneamiento (OMM y ONU-Agua)

  • El cambio climático está exacerbando los peligros relacionados con el agua, como las crecidas y las sequías. Los cambios en la configuración de las precipitaciones, las tasas de evaporación y el almacenamiento del agua plantean importantes retos para la gestión sostenible de los recursos hídricos.
  • En más del 60 % de los países, las capacidades de monitoreo hidrológico son inadecuadas y están en retroceso. Sin embargo, los avances científicos y tecnológicos, como los drones, la inteligencia artificial y la tecnología espacial, abren la puerta a la adopción de políticas y prácticas integradas de gestión del agua basadas en datos.
  • El fomento de la colaboración científica, las inversiones financieras y el intercambio de datos e información serán decisivos para poder adoptar decisiones fundamentadas que aceleren la consecución del ODS 6.

ODS 7: Energía asequible y no contaminante (iniciativa Energía Sostenible para Todos)

  • Los fenómenos meteorológicos extremos y el cambio climático amenazan la consecución del ODS 7 al modificar la capacidad de suministro de energía y la demanda de ese recurso, por lo que la transición hacia la energía limpia resulta más imprevisible y potencialmente más cara.
  • La planificación y las operaciones en el ámbito de la energía mejorarán si se incrementa la oportunidad y la exactitud de los datos, la ciencia y los servicios meteorológicos, climáticos e hidrológicos. Los macrodatos y la inteligencia artificial pueden mejorar el funcionamiento de los sistemas energéticos.
  • Los retos siguen siendo la calidad desigual o baja de los datos y la disponibilidad y asequibilidad limitadas de datos y servicios.

ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles (OMM y ONU-Hábitat)

  • Las ciudades albergan a más de la mitad de la población mundial, y en ellas se genera aproximadamente el 70 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Son vulnerables a la subida del nivel del mar y las mareas de tempestad, las olas de calor, las precipitaciones extremas y las inundaciones, la sequía y la escasez de agua, y la contaminación atmosférica.
  • Los servicios urbanos integrados en los ámbitos del tiempo, el clima, el agua y el medioambiente que se basan en los mejores conocimientos científicos disponibles están ayudando a las ciudades a alcanzar el ODS 11.
  • Las observaciones de alta resolución, los modelos de pronóstico y los sistemas de alerta temprana de peligros múltiples son la base fundamental de los servicios urbanos integrados.

ODS 13: Acción climática (OMM, Fondo Verde para el Clima, ONU Cambio Climático)

  • El cambio climático ha provocado cambios rápidos y generalizados en la atmósfera, los océanos, la criosfera y la biosfera que amenazan con revertir los avances logrados en pro de la consecución de todos los ODS.
  • Las ciencias meteorológicas, climáticas e hidrológicas sustentan ambiciosas iniciativas climáticas, así como la movilización de financiación para el clima, en especial en los países de ingreso bajo. Para apoyar las medidas de mitigación, se está poniendo en marcha una nueva iniciativa para el monitoreo de los gases de efecto invernadero a escala mundial.
  • La colaboración de las partes interesadas, mediante vías como la ciencia ciudadana, es vital.

ODS 14: Vida submarina (Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI) de

 ODS 14: Vida submarina (Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI) de la UNESCO)

  • Los efectos del clima y de la actividad humana amenazan nuestros océanos y afectan a los ecosistemas marinos y a las comunidades que dependen de ellos para asegurar su seguridad alimentaria y la de sus medios de subsistencia.
  • Las ciencias oceánicas que abordan cuestiones climáticas, y que, entre otras cosas, se encargan de las observaciones de la acidificación de los océanos, nos permiten comprender mejor los efectos del clima en los océanos y contribuyen a las estrategias de protección y gestión sostenible de los ecosistemas marinos.
  • El Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible brinda una oportunidad sin precedentes para movilizar a la comunidad científica e impulsar la ciencia relacionada con los océanos.

ODS 17: Alianzas para lograr los Objetivos (OMM)

  • La mitad de los países afirman no disponer de sistemas de alerta temprana de peligros múltiples y, cuando sí cuentan con ellos, su cobertura adolece de notables carencias.
  • Las ciencias meteorológicas, climáticas e hidrológicas cimientan sistemas de alerta temprana de peligros múltiples eficaces al fomentar la comprensión física de los peligros, potenciar el conocimiento de los riesgos e impactos asociados y permitir la detección, el monitoreo y el pronóstico de los peligros.
  • Las alianzas entre las diversas partes interesadas, y en particular las comunidades científicas de los ámbitos del tiempo, el clima y el agua, son esenciales para hacer llegar las alertas tempranas a todos y alcanzar los ODS.

 

Fuente:  Organización Meteorológica Mundial.

El Niño ha regresado en 2023: ¿Qué significa esto para el clima del planeta?

 


Ya antes de que la ciencia explicase con precisión los fenómenos que dan sentido al clima del planeta, los pescadores peruanos se dieron cuenta de que una corriente cálida dominaba las aguas del Pacífico cada pocos años. La llamaron El Niño, porque sus efectos eran más evidentes en diciembre, coincidiendo con el día de Navidad.

Hoy sabemos que El Niño es un evento que se origina en el océano Pacífico y que determina el clima de todo el mundo. De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, había un 55% de probabilidades de que el fenómeno de El Niño se diera en la segunda mitad de 2023. Esto podría llevar a un aumento global de las temperaturas y a cambiar los patrones de vientos y precipitaciones de diferentes puntos del planeta.

¿Qué son El Niño y La Niña?

El Niño y La Niña son diferentes fases de un patrón climático que se da de forma recurrente en la zona tropical del océano Pacífico y que recibe el nombre de ENSO (por las siglas en inglés de El Niño-Oscilación del Sur). El Niño es un fenómeno de calentamiento, mientras que La Niña lo es de enfriamiento. Ambos se van sucediendo, uno después del otro, aunque muchas se veces se dan procesos de condiciones neutrales entre ellos.

Durante los eventos de El Niño, la superficie del Pacífico se calienta, los vientos de la superficie se debilitan y las precipitaciones aumentan en la parte sur y este del océano. Todo esto provoca cambios en las presiones a nivel del mar, las temperaturas, las precipitaciones y los vientos no solo en los trópicos, sino en muchas otras regiones del mundo.

Los eventos de La Niña, por el contrario, están condicionados por el enfriamiento de la parte superficial del Pacífico. Sus consecuencias, al igual que las de El Niño, pueden notarse en todo el planeta. Desde septiembre de 2020, el mundo ha estado bajo los efectos de La Niña: se han notado, por ejemplo, en el Cuerno de África y algunas regiones de América del Sur en forma de fuertes sequías y en precipitaciones abundantes en el sureste asiático y en Australasia.

Tras tres años consecutivos marcados por La Niña, el fenómeno de calentamiento de El Niño podría empezar a ganar posiciones en el Pacífico en la segunda mitad de 2023. De acuerdo con la OMM, hay más de un 50 % de probabilidades de que esto ocurra, aunque, como suele suceder con la meteorología, esto todavía está sujeto a ciertos niveles de incertidumbre.

¿Cómo afectará El Niño al clima?

Dado que El Niño es un fenómeno de calentamiento, se prevé que se dé un aumento de las temperaturas globales durante los próximos años. “Existe una probabilidad del 93 % de que al menos un año entre el 2023 y el 2026 sea el más cálido registrado, y una probabilidad del 50 % de que la temperatura global alcance temporalmente una subida de 1,5 °C por encima de la media de la era preindustrial”, señalan desde la OMM.

Esto deja al planeta en una situación delicada, ya que los últimos ocho años han sido ya el periodo más cálido jamás registrado (a pesar de la influencia del fenómeno de enfriamiento de La Niña durante tres años) debido a las consecuencias del cambio climático antropogénico.

Es importante entender que una subida de las temperaturas medias globales no implica que vaya a hacer más calor durante todo el año y en todas las regiones del mundo. En algunas, de hecho, los fenómenos climáticos asociados a El Niño pueden llevar a un descenso de las temperaturas. Es el caso del norte de Europa, en donde los inviernos pueden ser más secos y fríos debido al comportamiento de la corriente del chorro.

La corriente del chorro, una corriente de fuertes vientos que transporta lluvia a través del Atlántico, puede hacer también que las condiciones sean más húmedas en los países del sur del continente europeo. Al otro lado del globo, en Australia, El Niño puede implicar menos lluvias y mayores temperaturas, aumentando así el riesgo de sequías e incendios forestales.

En América Latina, muy cerca del océano Pacífico en donde se forma este fenómeno de calentamiento, es probable que los patrones climáticos sufran variaciones importantes. Las posibles predicciones apuntan a una temporada más seca de lo habitual en el Amazonas, por ejemplo.

Los efectos del clima actúan muchas veces como fichas de dominó estratégicamente colocadas: al moverse una, se produce un efecto en cadena que afecta a todas las demás. Hoy, es imposible predecir con exactitud qué consecuencias tendrá el retorno de El Niño ni cuándo sucederá. Sí puede anticiparse, sin embargo, un periodo de calentamiento que se unirá a los efectos del cambio climático que ya estamos notando en nuestro día a día.

miércoles, 26 de julio de 2023

DIA INTERNACIONAL DE DEFENSA DEL MANGLAR


 

Manglar, fuente de vida

Se eligió esta fecha, en memoria del activista ambiental Hayhow Daniel Nanoto, que murió de un paro cardiaco el 26 de julio de 1998, mientras ejercía acciones de protesta contra un estanque ilegal de camarones en la comunidad de Muisne en Ecuador.

Pero no sería hasta el año 2015, en la Conferencia General de la Unesco, cuando se pidió formalmente a la Directora General de este organismo que se decretará el 26 de julio como Día Internacional de la defensa del Ecosistema Manglar, propuesta que fue aprobada al año siguiente.

¿Qué es el manglar?

El manglar es un ecosistema marino costero.

El manglar está compuesto por bosques leñosos de 1 a 30 metros de altura, que viven en aguas saladas a lo largo de las costas subtropicales y tropicales del mundo, conformando verdaderos “ecotonos”*, con características terrestres y marinas.

*Se llama ecotono al espacio donde se produce la transición entre dos ecosistemas diferentes. Esto hace que en el ecotono exista una gran biodiversidad, con especies de las dos comunidades ecológicas adyacentes reunidas en el mismo lugar.

Un ejemplo de ecotono es la región donde un desierto y una sabana se encuentran. En este tipo de ecotono conviven animales y plantas del desierto y de la sabana, e incluso pueden aparecer especies que no pertenecen a ninguno de los dos ecosistemas.

El manglar es un espacio irremplazable y único, que alberga a una increíble biodiversidad de animales, plantas, moluscos, aves.  Se lo considera como un ecosistema muy productivo en el Ecuador y en el mundo.

En el Ecuador, el Ministerio del Ambiente (MAE), asume la responsabilidad de la protección de este ecosistema. Ha reforestado áreas donde habían camaroneras y creado lugares protegidos.

Los manglares son ecosistemas altamente productivos que están presentes en 123 países, ubicados en las regiones tropicales y subtropicales del planeta. Los manglares más grandes del mundo se encuentran en Brasil y México, ellos están presentes en casi toda Latinoamérica y el Caribe.

¿Qué actividades se pueden realizar para conocer y cuidar el manglar?

à Capacitaciones a los usuarios ancestrales y tradicionales.

à Casa abierta con actividades lúdicas con la participación de estudiantes

à Concursos de pintura

à Reforestaciones y mingas de limpieza

EL MANGLE

El mangle (en guaraní ‘árbol retorcido’) es la especie arbórea predominante en los manglares. Se trata de árboles que viven a lo largo de toda la costa, ríos y estuarios y mantienen parte de sus troncos bajo el agua salada. Son árboles muy resistentes que prosperan en terrenos fangosos, arenosos, de turba, en condiciones muy salobres (con agua hasta 100 veces más salada) y calientes, que matarían a la mayoría de especies de plantas. Parte esta resistencia se debe a que estos árboles cuentan con una gran cantidad de adaptaciones, como un sistema de filtración que mantiene fuera gran cantidad de sal, un sistema radicular que consigue mantener erguido el manglar a pesar de los cambiantes sedimentos sobre los que se asientan y sistemas que ayudan a sus raíces a buscar el oxígeno existente en la superficie (la cantidad de oxígeno en el ecosistema es limitada).

Los frutos de estos árboles son conocidos como propágulos y poseen una forma de lanza. Esta forma es importante, ya que les permite enterrarse en el sustrato cuando caen en él o flotar largos tiempos y distancias hasta encontrar terrenos en los que asentarse.

Entre los diversos tipos de mangle tenemos:

mangle blanco

mangle gris

mangle negro

mangle rojo

 

Aunque estos son los principales, existen alrededor de 70 especies de árboles manglares.

Por qué son importantes los manglares

Los manglares son ecosistemas muy importantes por los siguientes motivos:

à Defienden las costas.  Los manglares se ubican en las zonas costeras y actúan como una barrera protectora entre el agua y la tierra, previniendo la erosión de las costas y reduciendo el efecto de oleajes y marejadas, especialmente durante eventos climáticos extremos. Son un escudo poderoso contra tormentas, huracanes y tsunamis.

à Son fuente de sustento. Muchas comunidades dependen de los recursos y alimentos proporcionados por los manglares. (alimento, madera, medicamentos y tierra fértil para producción agrícola)

à Dada su tolerancia a la salinidad, en los últimos años los científicos han venido estudiando la posibilidad de transferir genes tomados de especies de manglar a ciertos alimentos, como el arroz, para desarrollar nuevas variedades de cultivos que también tengan esa tolerancia.

à Combaten el CO2 pues tienen gran capacidad para capturar dióxido de carbono de la atmósfera. Son más rápidos en absorber carbono que los bosques terrestres.

à Promueven la biodiversidad, pues sirven de hábitat en toda su extensión. Numerosos tipos de peces, cangrejos, camarones y moluscos habitan entre sus raíces. Mamíferos, reptiles, anfibios y aves también encuentran aquí un hábitat favorable, incluyendo tigres, cocodrilos, monos y manatíes.

à Retienen los sedimentos, filtran las aguas que abastecen los mantos freáticos y retienen desechos y sustancias tóxicas que se dirigen hacia el mar.

à Desalinizan las aguas que ingresan en tierra firme, formando reservorios en las zonas interiores.

à Aportan al turismo y recreación.

Los principales problemas que afectan a los manglares son:

contaminación

la ocupación de su hábitat

Turismo masivo

calentamiento global

sobreexplotación de sus recursos naturales

 

 

Conservación del manglar en Ecuador

En el año 1969 en Ecuador habían 202.201 hectáreas (ha) de manglar.

En el año 2006 habían 148.230 hectáreas (ha).

Esta disminución se debe a la creación de camaroneras y el uso de madera para la construcción de viviendas.

Actualmente, la tala del manglar está penada por la ley.

Según datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), en los últimos 40 años han desaparecido más del 50% de los manglares del mundo, debido a la sobreexplotación de las industrias camaroneras en las zonas donde se desarrollan este tipo de hábitat natural.

UNESCO

La UNESCO está comprometida a apoyar la conservación de los manglares, a la vez que promueve el desarrollo sostenible de sus comunidades locales. La inclusión de los manglares en las reservas de la biosfera, los sitios del patrimonio mundial y los geoparques mundiales de la UNESCO contribuye a mejorar el conocimiento, la gestión y la conservación de los ecosistemas de manglares en todo el mundo.

La UNESCO se compromete a nivel científico y político para proteger, gestionar o restaurar los ecosistemas de carbono azul (manglares, pastos marinos y marismas / marismas) para afrentar el cambio climático. Los ecosistemas saludables de carbono azul también proporcionan un hábitat para las especies marinas, respaldan las poblaciones de peces y la seguridad alimentaria, sustentan las comunidades costeras y los medios de subsistencia, filtran el agua que fluye hacia nuestros océanos y sistemas de arrecifes, y protegen las costas de la erosión y las marejadas ciclónicas.

"Pasemos a la acción. A pesar de su inmensa importancia para nuestro propio bienestar, aún queda mucho por hacer para detener la continua pérdida de los manglares."

Shamila Nair-Bedouelle, Subdirectora General de Ciencias Naturales de la UNESCO

 

à VIDEOS:  Del área protegida Manglares Churute

à Video documental Llora el Manglar

 

 

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