ECONOTAS -
Desde un pozo petrolero hasta la COP30
Una de las niñas que demandó al Estado ecuatoriano para que eliminaran los mecheros en la Amazonía, estará en la cumbre de medioambiente para exigir que se cumpla el fallo de la Corte.
Leonela
Moncayo · Última actualización 10 de noviembre
del 2025
Nací en la Amazonía ecuatoriana. Mi casa está frente a un pozo
petrolero. Mientras otras niñas crecían viendo montañas o parques, yo crecí
viendo monstruos de fuego. Mi paisaje no era un amanecer sobre los árboles,
sino el fuego de un mechero petrolero que nunca se apagaba.
Desde que tengo memoria, el aire huele a humo. A veces, mientras
jugaba, sentía el olor a plástico quemado. Mis amigas y yo creíamos que era
normal, que la selva olía así. Con el tiempo entendí que no era natural: era
contaminación.
Desde muy pequeña he visto cómo la extracción petrolera afecta a
la naturaleza, dañando su belleza en las plantas, los animales y el agua.
También he visto cómo personas de mi comunidad y familia enferman. Lo más
doloroso es sentir que nadie se ha hecho responsable por tanto daño.
Vivir frente a un pozo petrolero activo te cambia la vida.
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